Siempre soñé con un momento como ese.
Viví los segundos como si fuesen solo míos, te mire y medite que aquello no se trataba de mí, el pulso se me aceleró y agradecí tal oportunidad.
Viví los segundos como si fuesen solo míos, te mire y medite que aquello no se trataba de mí, el pulso se me aceleró y agradecí tal oportunidad.
La luz se apagó y sin temor tus labios se apegaron a los míos.
Nunca creí que me desesperaría tanto.
¿Por qué creí que en cinco segundos te arrebatarian de mí?
No pude evitarlo, y mis manos ya no eran mías, y lo sabias, y sonreíste, lo sabía, tu sonreíste por mí.
Nunca creí que me desesperaría tanto.
¿Por qué creí que en cinco segundos te arrebatarian de mí?
No pude evitarlo, y mis manos ya no eran mías, y lo sabias, y sonreíste, lo sabía, tu sonreíste por mí.
Y simplemente aceptaste el castigo, me mordiste el labio. Tu boca exhalo y sentí nublada la cabeza.
Sentí tu cuerpo, como nadie lo había hecho, como aquella desesperación que jamás fuiste capaz de expresarla a ellos.
¿Por qué entonces sentí celos?
Tal vez por que me negué a algo como eso,
por que quería quererte y que no seas solo un amanecer más.
Quería marcarte y que tú lo hicieras conmigo.
Quería tus besos como camino, y dejar mi olor entre tú boca y nariz.
Bebí de tu cuerpo y sentí miedo, ellos ya lo habían hecho, ¿debería sentirme intimidada?
Los ojos se me nublaron y los apreté, acaricie tu piel, y tus delgadas piernas temblaron.
Medite aquel sonido. Oh, Dios mío, como lo disfrute, y tus quejidos ya no fueron míos.
Eran de aquel día y supe que lloraría luego por ti.
Me detuve y tus piernas se liberaron, subí y te besé, con ganas de más y un comentario que decía ''Soy de aquel segundo, y tu alma... Aquella es del sueño infinito que jamás lograré conocer''
Con un breve beso te imagine entre mis brazos, y tomé tus manos por que quería el control.
Quería verte...
Quería que aquello fuera mío. Pero la noche solo hizo que todo lo imaginara.
Y con un largo beso aún te recuerdo, y con un posdata te digo: te extraño.
Sentí tu cuerpo, como nadie lo había hecho, como aquella desesperación que jamás fuiste capaz de expresarla a ellos.
¿Por qué entonces sentí celos?
Tal vez por que me negué a algo como eso,
por que quería quererte y que no seas solo un amanecer más.
Quería marcarte y que tú lo hicieras conmigo.
Quería tus besos como camino, y dejar mi olor entre tú boca y nariz.
Bebí de tu cuerpo y sentí miedo, ellos ya lo habían hecho, ¿debería sentirme intimidada?
Los ojos se me nublaron y los apreté, acaricie tu piel, y tus delgadas piernas temblaron.
Medite aquel sonido. Oh, Dios mío, como lo disfrute, y tus quejidos ya no fueron míos.
Eran de aquel día y supe que lloraría luego por ti.
Me detuve y tus piernas se liberaron, subí y te besé, con ganas de más y un comentario que decía ''Soy de aquel segundo, y tu alma... Aquella es del sueño infinito que jamás lograré conocer''
Con un breve beso te imagine entre mis brazos, y tomé tus manos por que quería el control.
Quería verte...
Quería que aquello fuera mío. Pero la noche solo hizo que todo lo imaginara.
Y con un largo beso aún te recuerdo, y con un posdata te digo: te extraño.
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